Little Miss Sunshine

Un anciano un poco pervertido, heroinómano y mal hablado, un joven nietzscheano con voto de silencio, el mayor experto en Proust en todo Estados Unidos que acaba de fallar en su intento de suicidio, una madre incluyente y agobiada por sus problemas financieros, un padre que posee la clave del éxito en tan solo nueve pasos, y por si fuera poco una pequeña que sueña con ser una reina de belleza emprenden un viaje por el sur de su país para llegar a tiempo a un concurso para niñas llamado: Pequeña Señorita Sunshine.

Todos estos personajes, es decir, la familia Hoover componen una suite fílmica de humor y de carencias de carácter humano en las que el largo camino recorrido no asegura la meta.
Hecha como una road movie, la cinta de Jonathan Dayton y Valerie Faris nos trae una vez más la reciente constante del cine norteamericano: la pérdida, el fracaso y la falta de seguridades en una vida que cada día se ve más plana y en apariencia vacía.
Parece que el cine norteamericano está respondiendo a un sentimiento general en su sociedad que, estando fuera de la paranoia por guerras y terrorismo, recae en una sensación de sinsentido y de derrota ante el mundo que lo rodea.

Cada personaje de esta película tiene que vivir su propio fracaso sólo para encontrar un sentido más allá del que la realidad les está imponiendo. Cada uno rompe con el estereotipo del sueño americano, en donde todos son fuertes y exitosos, en donde cualquiera, con un poco de suerte puede ganar al final; todos, son personajes a contracorriente que aún así, permanecen irremediablemente en la realidad que los rechaza.

Un excelente guión va manejando un ritmo alegre y constante que acompaña perfectamente a la historia y a los personajes; tomando una historia para romper lo que anteriormente hemos dicho, romper con la presión y el falso afán de ser siempre un ganador. Unos personajes simples, bien redondeados, que parten del cliché sin quedarse en él y que terminan por ser algo mucho más que personajes ingeniosos; todos, incluso la pequeña Olive Hoover (Abigail Breslin), son antihéroes bien hechos y manejados.
Una dirección simple al igual que los actores. Encontramos en el filme una delicia visual por la sobriedad que tiene, a pesar del ritmo tan dinámico que maneja el montaje. Encuadres básicos y hermosos, resaltando los colores, objetos y lugares comunes para el contexto de la película. Planos generales de la carretera y de nuestros personajes en ella, mostrándonos la soledad y la inseguridad que todos ellos tienen, cámara en mano realizando planos más cerrados y close up’s que nos hacen ver esas bases no sólidas que cada miembro de la familia tiene. Todo esto haciendo compañía de una banda sonora genial, compuesta en su mayoría por el grupo “DeVotchKa” que va desde el pop y el folk, hasta algo más regional como una versión de La Llorona interpretada por “Una Volta”

Una película poco convencional para un par de creadores salidos de Mtv, tiene mucho que ofrecer en cuanto a un contenido fuerte y bien parado, y un ritmo visual perfecto para ello. Nunca cae en situaciones repetitivas ni trata de agradar al espectador, sino que más bien trata en todo momento de moverlo y de no dejarlo en paz, incluso si tiene que hacerlo reír.

1 Comentarios de lectores:

Wolfie said...

si un tanto cuanto de acuerdo con este Jools , aunque pequeña señorita sunshine, no lo hubieran traducido, lo hubieran puesto mejor mejor pequeña señorita rayito de sol! Todo lo demas bien.